10 Jul

Cómo afecta el calor a las personas con cáncer

Con la llegada del verano nos encontramos con la consiguiente subida de las temperaturas que en ocasiones pueden causar ciertos trastornos. El calor y el sol puede afectar a nuestra salud y debemos tener una serie de precauciones para evitar cierto tipo de problemas. Los pacientes con cáncer deben prestar atención sobre todo por la necesidad de seguir manteniendo sus cuidados de manera adecuada

Es necesario saber como nos afecta el calor y en concreto esto es de especial relevancia para las personas con cáncer. Muchos de los problemas se pueden solucionar con medidas preventivas que nos ayudarán a seguir manteniendo nuestro ritmo de vida y nos permitirán disfrutar del verano y las vacaciones.

De manera general con las elevadas temperaturas podemos sufrir varios tipos de problemas y el más grave es el golpe de calor. Supone que la temperatura de nuestro organismo sube en muy poco tiempo por encima de lo que se considera fiebre.

Esto provoca síntomas como nauseas, piel seca, pulso rápido, mareos y confusión. Las personas con cáncer deberán también estar atentas a la aparición de estos síntomas para acudir a un médico.

Uno de los principales problemas que pueden sufrir los pacientes con cáncer es que el calor causa agotamiento que puede afectar a las actividades de la vida diaria y que se puede añadir al que aparece como efecto secundario de la toma de algunos medicamentos contra el cáncer. En concreto, este síntoma se da cuando se aplican los tratamientos de quimioterapia.

El calor excesivo puede hacer más difícil los síntomas que padecen las personas en tratamiento por un cáncer

Estos síntomas desaparecen con el fin del tratamiento por lo que dejará de ser un problema añadido al calor. Lo mejor para combatirlo es conseguir la temperatura idónea en tu casa, pero teniendo siempre una serie de precauciones en lo que se refiere, sobre todo, al uso del aire acondicionado.

Una de las maneras que también se aconseja para combatir la fatiga es la práctica de ejercicio moderado y siempre bajo supervisión médica. Pero también los enfermos de cáncer deberán tener cuidado con el calor y la exposición excesiva al sol.

El insomnio también es una consecuencia del calor que puede afectar al descanso de los pacientes con cáncer. También conviene tomar las medidas necesarias para conseguir evitar los efectos perjudiciales sobre el sueño que a la larga puede causar problemas de salud.

Uno de los problemas habituales que se encuentran los pacientes con cáncer son los sofocos nocturnos que se producen por la ingesta de determinados fármacos o por el tipo de cáncer que está sufriendo.  Estos sofocos consisten en la sudoración excesiva principalmente y se pueden ver intensificados por el calor.

Los sofocos nocturnos pueden llegar a trastornar la calidad de vida, pero se pueden tratar con medicamentos que alivien los molestos síntomas.

Las precauciones que deben tomar los enfermos con cáncer frente al calor son las generales como mantener una buena hidratación y procurar una buena ventilación. Evitar las horas en la que el sol tiene mayor intensidad también es otra buena recomendación para seguir.

Siempre se puede hablar con un médico especialista para conocer la mejor manera de sobrellevar el calor atendiendo a los casos concreto de cada persona con cáncer.

Lo más importante es intentar evitar que el calor impacte en lo hábitos saludables que ayudan en el tratamiento de las personas con cáncer. Es importante mantener la actividad física y los hábitos alimenticios saludables. Podemos realizar adaptaciones que incluso nos ayuden a combatir el calor como ejercicios acuáticos y existen ciertos alimentos que nos pueden ayudar a sobrellevar las altas temperaturas.