Ansiedad por desempeño en pareja

No importa si eres hombre o mujer, todo el mundo puede sufrir ansiedad por el desempeño sexual. Pero en los hombres, afecta la capacidad de participar en la actividad sexual, con la necesidad consecutiva de medicamentos como el Viagra clásico o su rival Cialis, mientras que en las mujeres esta ansiedad puede manifestarse en formas que no son fáciles de diagnosticar.

El miedo a fallar, a decepcionarse y a equivocarse, las tensiones, la poca complicidad y la falta de estímulos pueden dificultar las relaciones sexuales. Los problemas ocurren a menudo en el cuerpo, pero en realidad surgen dentro de la mente; para esto el psicólogo puede ayudar mucho más que las drogas.

Hombres y mujeres, adultos y adolescentes, todos pueden sufrir ansiedad por el desempeño sexual. Este problema, a menudo considerado puramente masculino porque en los hombres se acompaña de problemas obvios como la dificultad para la erección y la eyaculación precoz, puede, en realidad, afectar también al otro sexo.

Ansiedad por desempeño en pareja

La imposibilidad de lograr el placer suele tener un gran enemigo: la ansiedad. Como ocurre con todas las formas de ansiedad por el desempeño, el miedo a enfrentar el desempeño y el fracaso está en su raíz. La posibilidad de equivocarse, no satisfacer o decepcionar a la pareja y no estar a la altura de sus expectativas juega un papel fundamental en este proceso.

Las tensiones en la pareja, el miedo al enfrentamiento con las relaciones anteriores de la pareja y las formas de depresión o inseguridad también conducen a un bloqueo. De hecho, la ira, las heridas emocionales y la frustración pueden tener efectos extremadamente negativos sobre la sexualidad y, en consecuencia, sobre lo que sucede en el dormitorio; el deseo y la pasión, por ejemplo, pueden disminuir significativamente y lograr una erección puede volverse más difícil.

Por otro lado, el estrés y las preocupaciones sobre otros problemas diarios también pueden desviar la atención, lo que le impide concentrarse en su pareja o su desempeño. No se puede olvidar que, en el caso específico de los hombres, también es la imposibilidad de ocultar un problema como la disfunción eréctil (a menudo denominada impotencia) a la pareja.

Ansiedad por el rendimiento en los hombres

Tanto la disfunción eréctil como la eyaculación precoz son trastornos que pueden depender exclusivamente de la ansiedad, en cuya base puede existir un verdadero problema fisiológico. Pero también puede suceder que un malestar psicológico se superponga a problemas orgánicos amplificándolos. Identificar la causa real del problema es fundamental para solucionarlo y abordarlo de la forma más adecuada.

Desde un punto de vista estrictamente físico, la erección del pene se debe a la liberación de los músculos lisos de los vasos sanguíneos, lo que permite que la sangre fluya hacia los denominados cuerpos cavernosos. Algunas enfermedades (como diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares), la cirugía de próstata, el uso de ciertos medicamentos, el abuso de alcohol, nicotina y algunas drogas pueden entorpecer este mecanismo, comprometiendo la salud y el bienestar sexual.

Igual de importante puede ser el papel que juega la mente, especialmente la ansiedad: entrar en un estado de agitación o tensión antes de la relación sexual puede hacer que la erección sea débil o incluso ausente. La eyaculación precoz, un problema típicamente asociado con el estrés emocional que acorta significativamente la duración de las relaciones sexuales, también puede ser uno de los síntomas de la ansiedad por el desempeño masculino. Pero como mencionamos anteriormente, hoy en día existen terapias confiables para estas dos condiciones.