Incontinencia urinaria en hombres

Existen varios tipos diferentes de incontinencia urinaria. Se distingue, en particular, entre esfuerzo y urgencia: el primero se produce durante esfuerzos físicos como reír, toser, estornudar, cambiar de posición, etc. El segundo, también llamado síndrome de vejiga hiperactiva, va acompañado o precedido inmediatamente por un impulso urgente orinar, que no puede reprimirse y que a menudo se asocia con la micción frecuente. La incontinencia mixta viene dada por la coexistencia de ambas formas.

¿Con quién hablar sobre este problema? Debe comunicarse con su urólogo, el mismo médico que prescribe tratamientos para la disfunción eréctil como Viagra y controla la salud de la próstata. El médico determinará y abordará la causa de la enfermedad.

Incontinencia urinaria en hombres

La incontinencia de esfuerzo es generalmente más común en las mujeres porque, en el sexo masculino, la próstata ofrece una barrera de contención natural a la vejiga, pero las personas que se someten a un tratamiento quirúrgico para extirpar la glándula prostática (por ejemplo, después de un tumor que les preocupa), de hecho están con una vejiga indefensa y un esfínter urinario debilitado (o uretral, la estructura muscular que controla la fuga de orina de la vejiga). Los hombres que se someten a este tipo de cirugía también suelen estar expuestos a la forma mixta, porque la cirugía de prostatectomía puede afectar negativamente las estructuras nerviosas cercanas, lo que resulta en una vejiga hiperactiva.

El tratamiento de la incontinencia urinaria no es único, y depende del tipo de incontinencia, su gravedad y la causa que la generó. Por tanto, el primer paso es llegar a un diagnóstico preciso del trastorno. Después de eso, el médico podrá sugerir el enfoque más apropiado (o una combinación de tratamientos), generalmente comenzando con los menos invasivos y luego pasando a otras opciones si estas técnicas fallan.

La primera medida recomendada contra cualquier forma de incontinencia, incluso en humanos, es un enfoque "conductual". De hecho, existen algunas estrategias bastante simples que pueden conducir a mejoras rápidas.

fortalecer la musculatura del piso pélvico

Por ejemplo, puedes probar la técnica del “doble vaciado”, para aprender a vaciar completamente la vejiga y así evitar episodios de incontinencia: orinas por primera vez, esperas unos minutos y luego vuelves a intentar. Otro pequeño truco es ir al baño cada dos o cuatro horas, en lugar de esperar la necesidad de orinar. Otro factor que puede ayudar a recuperar el control de la vejiga, y contrarrestar la incontinencia, es el manejo cuidadoso de los líquidos ingeridos con la dieta: puede ser necesario reducir o evitar la ingesta de alcohol y cafeína o alimentos más ácidos. También puede ayudar a reducir su consumo general de líquidos, perder peso o aumentar su nivel de actividad física. Por último, puede hacer un verdadero entrenamiento de la vejiga para retrasar la micción después de sentir la primera necesidad de orinar: puede comenzar intentando esperar 10 minutos cada vez que sienta la necesidad de orinar. El objetivo es alargar el tiempo entre una micción y la siguiente hasta que orine cada 2-3 horas.

El segundo abordaje que se puede intentar es un tipo de rehabilitación, con ejercicios específicos para fortalecer la musculatura del piso pélvico del perineo (un sistema muscular de extrema importancia para el soporte de las vísceras pélvicas, para la continencia urinaria y anal, y para la sexualidad). función.), permitiendo así compensar la fuga del esfínter uretral. Si la rehabilitación no es suficiente, existen medicamentos efectivos especialmente contra la incontinencia de urgencia, porque pueden calmar la vejiga hiperactiva.